Empiece con una señal
Deje un vaso o botella visible cerca del lugar donde desayuna o trabaja. Servir agua junto a la primera comida puede convertirse en una rutina estable.
El objetivo práctico es crear señales que recuerden beber con regularidad. La cantidad adecuada varía según persona, clima, actividad y contexto, por lo que esta guía evita cifras universales.

Deje un vaso o botella visible cerca del lugar donde desayuna o trabaja. Servir agua junto a la primera comida puede convertirse en una rutina estable.
Tome agua al comenzar una reunión, después de caminar, al regresar de una diligencia o antes de sentarse a comer.
Observe si la botella quedó casi intacta y ajuste la visibilidad o el tamaño del recipiente para el día siguiente.

Rodajas de limón, naranja o mandarina y bastante hielo.
Una combinación fresca que puede prepararse en una jarra.
Té o hierbas preparados con anticipación y servidos sin exceso de azúcar.
Trozos de piña, sandía o fresas para aportar aroma suave.
Una botella difícil de limpiar, demasiado grande o guardada dentro de un bolso suele olvidarse. Elija un recipiente cómodo y ubíquelo dentro de su campo de visión.
Llene la botella antes de salir de casa.
Mantenga un vaso adicional en el lugar de trabajo.
Sirva agua al mismo tiempo que prepara café o comida.
Incluya frutas y vegetales con alto contenido de agua.
Aumente atención en días calurosos o de mayor movimiento.